El desperdicio de alimentos es un problema global con un impacto devastador en el medio ambiente y la economía. Según un estudio publicado en La Vanguardia, en los comedores escolares de Cataluña se desperdician 120 gramos de comida por alumno al día, lo que equivale a 21 kilos anuales por niño. Con medio millón de niños utilizando estos servicios, el desperdicio total alcanza las 10.000 toneladas de alimentos al año, con un coste económico de 36 millones de euros. Además, nuestro sistema alimentario es responsable del 26% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
EcoGrow nace para abordar esta problemática, dirigida principalmente a familias, escuelas y comunidades preocupadas por la sostenibilidad. Nuestra propuesta no solo reduce el desperdicio, sino que también convierte los residuos orgánicos en un recurso valioso, promoviendo la agricultura sostenible y reduciendo la huella de carbono.